2.1. Dificultades generales que se presentan al analizar los costos y beneficios

Para poder desarrollar una base amplia de análisis es necesario incluir tanto los aspectos clásicos de la economía de un país, como los costos y beneficios sociales y ambientales. Debido a la deficiencia de los análisis tradicionales, también en Europa se trata de ampliar la base de análisis de los procesos económicos nacionales y globales. Un ejemplo son los estudios publicados por Ernst Ulrich von Weizsäcker sobre este tema (4). No obstante, al beneficio de un sistema de análisis más integrado se le opone el hecho de que varios de estos indicadores no clásicos no pueden ser cuantificados mediante un sistema de valuación monetario. Por consiguiente, es posible que los análisis de una misma situación puedan tener resultados divergentes porque se usan métodos diferentes para evaluar los criterios subjetivos.

Adicionalmente, un factor que dificulta muchas veces la transferencia de criterios que normalmente se pueden cuantificar o valorar, son las diferencias entre las economías de los diversos países. Un ejemplo son los datos que se refieren a la situación del mercado de trabajo: en los países industrializados los datos sobre el desempleo se refieren normalmente al desempleo abierto, mientras que en los países en desarrollo casi no existen datos confiables, porque no es posible recoger datos cuantitativos sobre los fenómenos típicos del desempleo escondido y del subempleo abierto o escondido.

Otro factor agravante es que en los países en desarrollo los aspectos sociales se ven bajo otras perspectivas; algunos aspectos tienen distintas prioridades que en los países industrializados, como un empleo seguro de tiempo completo, las responsabilidades del sector de la educación o la protección del medio ambiente. Por otra parte, debido a que en muchos países el Estado cumple sus obligaciones sociales de manera insuficiente, se ha desarrollado una economía paralela o informal, que también incluye a la pequeña minería y especialmente a la minería artesanal, la cual ha podido y puede desarrollarse libremente al margen del sector formal.

Si bien este sector informal es poco deseable, en la mayoría de los casos el Estado no está en capacidad de ofrecer alternativas.